Sociedad de Amigos
Promotores SAPRENDEH
:Una realidad que merece ser . . . NUESTRA REALIDAD Cualquier tipo de anormalidad exige de la persona que la padece un mayor esfuerzo de autoestima para sobreponerse a su discapacidad, pero existe un tipo de minusválido capaz de vivir felizmente, inconsciente de su estado... los que no terminamos de aceptar la idea somos nosotros. En algún momento de la elaboración de nuestras matrices culturales se le endilgó a nuestra descendencia el carácter de premio o merecido de sus procreadores. A la luz de esa noción y de un genético rechazo a la anormalidad, quizás nos cueste menos entender por qué los retardados mentales son tratados como los son en nuestra sociedad. Quizá es porque sentimos ese tipo de extraña cercanía, la posibilidad palpable de ser nosotros, que, al verlos, nos asusta. El caso es que preferimos mantener distancia y, de ser posible, erradicar completamente de la memoria cualquier contacto con la subnormalidad. Nunca se ha podido incluir en el censo nacional un cuestionario que nos de indicios concretos sobre el numero de personas con retardo mental u otra patología psiquiátrica. De cualquier forma, la realidad probada es que en nuestro país no existen las instituciones públicas suficientes para atender a todas las personas que sufren de enfermedades mentales y, específicamente en el caso de los retardados mentales, tampoco existen suficientes institutos privados que puedan atenderlos. Esta situación sería doméstica y rudimentariamente solucionable si el retardo mental se manifestara en un único y leve nivel. Básicamente existen cuatro tipos de retardo mental, que se asocian al coeficiente intelectual que presenta la persona: leve, moderado, severo y profundo. En los últimos dos niveles se encuentran personas con coeficientes inferiores a 40 y que pudieran llegar, en los peores casos, a cero. Esto se traduce en una edad funcional o mental igual o menor a la de un niño normal de tres o cuatro años. Y aunque experiencias foráneas y locales demuestran que con la estimulación adecuada, el retardo profundo o severo es recuperable hasta cierto punto, la realidad que viven el grueso de estos seres humanos en nuestro país, simplemente escapa a nuestra imaginación.
NUESTROS LOGROS No sólo somos un proyecto. Hoy nos presentamos como una realidad reconocida. Hemos logrado una amplia capacidad de administración y criterios claros de saneamiento y beneficios comunitarios. Con nuestra experiencia, hemos abierto un espacio lleno de virtudes que ya demuestra:
CONTINUIDAD La consolidación y expansión de los Centros de Desarrollo Humano de SAPRENDEH, cumplen un lugar principal en nuestras metas de desarrollo. El incremento de nuestra capacidad de atención en régimen internado de nuevo tipo, más que una necesidad logística, es para nosotros un imperativo moral. Las demandas de cupo que diariamente recibimos de personas que se encuentran en estado de abandono y en situaciones desesperadas, afectan profundamente a nuestro equipo, y el combate a ese sentimiento de impotencia es la principal razón que motiva este llamado a su colaboración solidaria.
A QUIEN SERVIMOS
Nuestra principal meta es hacer felices a personas que sufren de retardo mental, frecuentemente rechazadas y hasta ahora improductivas; pero, a su vez, hacemos un esfuerzo por colaborar con las comunidades circunvecinas a nuestros Centros de Desarrollo Humano, supliendo parte de las marcadas carencias, que al igual que el resto del entorno rural venezolano, presentan en áreas como la educación y la asistencia sanitaria. El número de beneficiados con el trabajo de SAPRENDEH sobrepasa las nueve mil personas, en su mayoría campesinos de muy pocos recursos económicos, con una verdadera necesidad de formar bases en asuntos socioeducativos y sanitarios. Para participar de este nuestro proceso, sólo hace falta, en el caso de sufrir de retardo mental, que el mismo sea profundo o severo, con o sin asociados, siempre y cuando uno de ellos no sea un trastorno psicótico grave; y para el resto de las personas, el acercarse a cualquiera de nuestros Centros. Todos los comprometidos en este proceso participamos haciendo poco a poco el desarrollo infraestructural agrícola y pecuario, en la medida que permitan las limitaciones físicas y mentales de cada quien. NUESTRO PRINCIPAL RECURSO Los programas de nuestros Centros se logran a través de la actividad sistemática y permanente de un grupo de instructores que, luego de una cuidadosa selección, recibieron de SAPRENDEH el entrenamiento formativo básico que les permite actuar con carácter multidisciplinario, lo que nos garantiza una atención específicamente orientada, individualizada y continua a cada uno de los jóvenes internos. El equipo humano de trabajo lo forman personas con vocación de servicio, que crecen y adquieren experiencia a través de las vivencias diarias. Se caracterizan por ser personas de cualidades y comportamiento muy especiales en la integralidad educativa y sanitaria. En cada uno de los Centros laboran diez y siete instructores, que se especializan en áreas como agricultura y cría, trabajos manuales, motricidad, música, reciclaje de desechos y otras; un director, un médico de medicina general, una terapeuta ocupacional, la educadora responsable de programas de modificación de conducta, un promotor socio cultural y los miembros del Directorio Ejecutivo. SAPRENDEH, Sociedad Civil sin Fines de Lucro, inscrita en el Registro Subalterno del Registro Público del Municipio Tovar, inserta Bajo el número 4, folios 6 al 11 del Protocolo Primero, Trimestre Cuarto, de fecha 17 de Octubre de mil novecientos ochenta y cinco. * R.I.F. Nº J-09022938-8 SAPRENDEH Carrera 5 Nº 4-62 Telefax: 075-76056
Fotografías y Material de
soporte: Sr. José
Ramón Medina |